La pregunta que toda PYME se hace
Cuando una empresa mediana o una startup descubre que el EU AI Act le aplica, la primera reacción suele ser: "esto va a ser caro y complicado". Y la segunda: "¿cuánto me va a costar realmente?".
La respuesta honesta es que hay tres caminos, con costes muy distintos. Vamos a compararlos sin humo.
Vía 1: Contratar una consultora
Es la opción tradicional. Un despacho o consultora de cumplimiento te hace una evaluación, redacta la documentación y te acompaña.
Ventajas: criterio experto, responsabilidad delegada, útil para casos complejos o de alto riesgo puro. Inconvenientes:- Coste alto. Un proyecto de adecuación al EU AI Act para una PYME suele moverse entre varios miles y decenas de miles de euros, dependiendo del alcance.
- Es una foto fija. La consultora te deja un informe en un momento dado. Seis meses después, cuando incorporas dos herramientas de IA nuevas, ese informe ya está desactualizado — y volver a llamar cuesta más.
- Depende de agendas. El ritmo lo marca la disponibilidad del consultor, no tú.
Para una empresa con sistemas de alto riesgo y presupuesto, tiene sentido. Para la mayoría de PYMEs y startups, es desproporcionado como punto de partida.
Vía 2: Usar una herramienta (como Fencia)
Una herramienta RegTech automatiza la parte repetitiva y te da un sistema continuo, no una foto fija.
Qué cubre:- Análisis de documentos: subes una política, un contrato o una URL y obtienes los huecos artículo por artículo, con la cita textual y la recomendación.
- Inventario de IA y Shadow AI: detecta qué IA usa tu equipo y la compara con tu política.
- Clasificación de riesgo: te dice si eres provider o deployer y tu nivel de riesgo.
- Documentación y evidencia: genera borradores de documentación técnica (Anexo IV) y un paquete listo para auditor.
- Coste una fracción del de una consultora. Planes desde 149 €/mes, con créditos según uso.
- Continuo, no puntual. Vuelves a analizar cada vez que algo cambia, sin coste extra por consulta.
- A tu ritmo. Lo haces cuando quieres, en minutos.
Para consultoras y DPOs, además, existe el plan Consultant con marca blanca: usan Fencia con su propio logo para gestionar a varios clientes, combinando lo mejor de ambos mundos.
Vía 3: No hacer nada
Tentador, pero es la opción más cara a medio plazo:
- Multas de hasta 15 M€ o 3% de la facturación por incumplir obligaciones (35 M€ / 7% por prácticas prohibidas), con topes proporcionales para PYMEs.
- Pérdida de negocio: cada vez más clientes B2B e inversores exigen pruebas de cumplimiento en su due diligence. Sin evidencia, pierdes el trato.
- Coste de arreglarlo con prisas justo antes de una auditoría o una ronda — siempre más caro que hacerlo con tiempo.
"No hacer nada" no es gratis: es una factura aplazada que crece con intereses.
La recomendación práctica
Para la mayoría de PYMEs, startups y consultoras, la ruta sensata es:
- Empieza con una herramienta para tener visibilidad y evidencia continua desde ya, por una fracción del coste.
- Reserva la consultora para los casos genuinamente complejos o de alto riesgo puro, cuando el análisis de la herramienta te haya dicho exactamente dónde concentrarte.
Así gastas el dinero de asesoría donde de verdad aporta, en lugar de pagar tarifas altas por el trabajo repetitivo que una herramienta hace en minutos.
Haz tu primer análisis gratis en fencia.co/demo y ve tus huecos de cumplimiento antes de decidir cuánto invertir. Sin registro, sin tarjeta.
Fencia es una herramienta de apoyo al cumplimiento (RegTech). No sustituye el asesoramiento legal profesional. Las cifras de multas y obligaciones del EU AI Act pueden cambiar; verifica siempre con tu asesor.